jueves, 31 de enero de 2008

el azul del sol

siempre quizo renacer, de las cenizas, de los mares, como gota que se lleva el viento, era azul, como el principe encadenado a las hojas de papel, era azul...
era magica, como la sonrisa de las aves, y hoy ya no es lo que respira, desaparecio de los dulces tiempos, se aferro al olvido una madrugada, se aferro tan profundamente que desperto sus lamentos, desterro sus ojos y se lanzo, al espacio de la vida, a ese lugar que todos ya tenemos, se perdio en la realidad...

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